Entisoles

Dentro del Orden Entisoles, se incluyen los suelos de menor grado evolutivo; por tanto, los que en mayor medida reflejan las características del material original que, en estos suelos, puede ser muy diverso. La morfología habitual de los Entisoles es la de un horizonte superficial (A o Ap), de limitado espesor y/o escaso contenido en materia orgánica (epipedión ócrico), situado inmediatamente por encima de un horizonte C, (constituido bien por roca disgregada, bien por sedimentos poco coherentes), o directamente sobre roca dura inalterada.

Su génesis, por tanto, puede asociarse, por una parte, a procesos erosivos intensos que limitan la evolución del suelo; por otra, a aportes recientes de materiales, sobre los que los procesos edafogenéticos aún no han tenido tiempo suficiente de actuar.

Con frecuencia, ambas situaciones se presentan en áreas de alta montaña, donde las bajas temperaturas, la cobertura de nieve y las fuertes pendientes limitan la cubierta vegetal, y favorecen procesos activos de erosión y deposición. Pero son así mismo frecuentes en cotas bajas, incluso en zonas con cubierta vegetal continua: laderas arcillosas de fuertes pendiente, donde son activos los procesos de deslizamiento (conocidos en Asturias como argayos o fanas), o de reptación (o "creeping"). La condiciones de deficiente drenaje son así mismo limitantes para el desarrollo edáfico. Igualmente, en macizos rocosos (calizas, cuarcitas, especialmente), valles encajados, costas acantiladas y depósitos muy arenosos, los Entisoles poseen un papel significativo. Su presencia es así mismo importante en los depósitos aluviales.

Las propiedades de los Entisoles están muy condicionadas por la naturaleza del material original. Como consecuencia, su fertilidad es muy variable: desde muy baja en los Entisoles desarrollados a partir de materiales ácidos o afectados por un exceso de humedad prolongado, hasta una elevada fertilidad en aquellos que se forman en depósitos de sedimentos aluviales con materiales procedentes de otros suelos fértiles.

Las diversas condiciones de desarrollo de estos suelos, determinan una amplia variedad taxonómica. Dentro del Orden Entisoles, en el territorio estudiado, se han diferenciado los siguientes subórdenes: Aquents, Psamments, Fluvents y Orthents, habiendo sido descritos 13 diferentes subgrupos.

Subórdenes